El Barroco, como estilo arquitectónico, es conocido por su ruidoso y elaborado medio de persuasión visual. Un medio adecuado que posiblemente se utilizó para contrarrestar la decadencia de la imagen y el poder de la dinastía Saboya tras su ocupación extranjera. La estructura sigue una secuencia geométrica de círculos, triángulos y hexágonos, perfectamente alineados unos encima de otros, lo que provoca una combinación de misticismo e ingeniería dinámica. Todo, desde los grabados y molduras, es rico en motivos simbólicos y con originales innovaciones artísticas en los lunetos y pilastras.